Sí, el título es sensacionalista a más no poder. Pero también es una verdad como un templo. Al menos si uno no está interesado en remakes, “refritos”, secuelas impresentables e innecesarias donde mostrar carne poligonal es la mayor baza, lamentables spin-offs, películas estúpidas donde fácilmente podríamos sustituir a Cloud por Gokuh y a Sephiroth por Freezer sin que nadie se percatase, y demás destroza-sagas a la vez que paga coches/fiestas/orgías de los responsables de Square-Enix a salud de los fans y demás público relativamente ignorante. Y es cierto que estos juegos pueden resultar entretenidos e incluso ciertamente buenos si se juegan sin pretensiones, pero se encuentran a una distancia inalcanzable de la experiencia jugable en mayúsculas que fueron (son) juegos como FFVII, Vagrant Story, Chrono Cross o FFVI. Aún sin jugar el último capítulo de la saga FF (que solo por sus notables novedades y por el hecho de tener detrás a una buena parte del equipo creativo de Vagrant Story ya me llama bastante la atención), es obvio que Square hace tiempo que dejó de ser lo que era. ¿Y dónde ha ido la fuga de cerebros o los genios incomprendidos (término comodín de los fracasados, aunque no sea este el caso)? ¿A qué limbo sala de espera fueron los creativos detrás de los citados títulos de la edad dorada de Square, antes de adoptar el complemento “Enix”? Pues crearon Mistwalker.
Esta compañía cuenta entre sus filas con miembros tales como Hironobu Sakaguchi y Nobuo Uematsu, “padre” por decirlo de alguna manera y compositor musical por excelencia respectivamente de las sagas Chrono y FF, y con Yoshitaka Amano, diseñador artístico de esta última franquicia. Entre los dos primeros títulos en desarrollo de Mistwalker, Blue Dragon y Lost odyssey, es éste el único que me interesa dado que el trabajo artístico que ha realizado Akira Toriyama para Blue Dragon me repele hasta límites insospechados. Quizá en un futuro pueda obviar este subjetivo defecto y resulte ser un gran juego, ignórolo, pero a día de hoy es Lost odyssey el título que centra mi atención de los desarrollados por esta compañía.
Así pues, centrándome en éste, Los Odyssey plantea como protagonista a Kaim, un guerrero condenado a vivir durante mil años, condición que plantea una historia trágica centrada en este personaje y en los cambios que acontecen en el mundo durante su milenaria vida, por lo que las posibilidades que esto puedo causar a nivel argumental y jugable en un típico JRPG son más que prometedoras. Por ejemplo, se podrán apreciar las transiciones estéticas, sociales y políticas en las ciudades conforme avanza la historia, así como en las experiencias y vivencias de Kaim en contraste con la de los personajes con una vida “limitada”. Esto también se transladará a las batallas por turnos y a los personajes que se unan a nuestro grupo, proporcionando la sensación de controlar a un guerrero legendario y destacado sobre los demás como es el protagonista, característica que ya estaba sutilmente desarrollada en FFVII y en Vagrant Story (sí, me encantan estos títulos), y que a su vez creará una considerable diferencia cuando los personajes “mortales” presenten una experiencia tanto en combate como fuera de ella limitada o distinta a la Kaim.
La escena de introducción mostrada durante el Tokyo Game Show del pasado año (para verlo a una calidad decente, como siempre, mejor en cualquier lugar distinto de Youtube) es una buena muestra de los citados aspectos incipientes de la tecnología sobre la ambientación del mundo donde transcurre el juego, mostrando un aspecto y un diseño que irremediablemente recuerda a FFVII, así como del sistema de combates y la calidad gráfica del título, mezclando continuamente momentos de escenas CG con otros ingame donde el jugador controla la batalla, lo cual es de suponer que conseguirá un grado de inmersión bastante considerable a la hora de jugar esta escena, nunca mejor dicho.
Las imágenes distribuidas también dejan ver una ambientación con un fuerte predominio de lo oscuro (aunque también existen escenarios más claros) acompañados de unos planos y diseños que evocan a los mejores juegos de Square. Y es que la influencia de Amano como diseñador es claramente visible especialmente en los escenarios preapocalípticos que particularmente alcanzaron su cénit en FFVII.
Sin haberlo jugado y sin tener demasiada información sobre el juego, se podría decir que su primer defecto ligeramente visible es su sistema de combate, un sistema que la mayoría de JRPGs llevan arrastrando desde los años 80 y que opino alcanzó su cumbre jugable en Final Fantasy X y X-2, por lo que difícilmente se conseguirá aportar algo sorprendente en este sentido.
De momento ya está confirmado que se ha añadido la opción de defenderse, con lo que el personaje o los personajes recuperan un pequeño porcentaje de vida y reciben menor daño en el próximo turno, opción que ya se pudo ver en el genial Legend of Dragoon de PSX y que a pesar de ser una posibilidad a priori sin demasiadas pretensiones otorga cierto toque estratégico a las batallas, especialmente si estas son por turnos no activos (como en el citado Legend of Dragoon o en Final Fantasy X, por citar un ejemplo más popular). Sakaguchi dejó entrever en una entrevista que contaba con ciertos ases bajo la manga relacionados con el sistema de combate, aunque personalmente considero que difícilmente serán cartas tan buenas como para revolucionar un sistema de combate por turnos que, aunque con muchas posibilidades y en mi caso incluso divertido en la mayoría de variantes donde lo he jugado, se encuentra ligeramente muerto dada la escasa explotación a la que puede someterse, quizá por ya haber llegado a todo lo que tenía que llegar en anteriores RPGs por turnos, como ya he mencionado. Espero equivocarme y que Lost Oddyssey proponga una nueva reinvención al ya veterano sistema de combate por turnos.
Aún así, unos combates quizá poco originales o sin demasiada sustancia son algo insignificante, un pero sin mayor relevancia en vista de la calidad que podría alcanzar este Lost Oddyssey en todos los sentidos y de la perspectiva que podría suponer tener una experiencia jugable comparable a la de los ya clásicos de Square, con un protagonista marcado por la tragedia, con una historia humana dentro de algo contrariamente humano como es el factor de la inmortalidad, que transcurre en una ambientación y un mundo mágico en constante evolución, y con toda esas características únicas, quizá más argumentales, ambientales y escenográficas que jugables, que hicieron de algunos títulos de Square aparecidos entre mediados de los 80 y el comienzo del presente siglo auténticos pedestales del más puro género donde, espero, Lost Odysey también forme parte.
Y hasta aquí el post freak del año.
Escuchando:

















8 Mayo, 2007 a las 5:37 pm
La verdad esque me gusta mucho lo que está haciendo Mistwalker, cosa que Square-Enix no me gusta nada.
Solo hace remakes de FF y nada mas. Aunque parece que van a hacer un nuevo RPG (ya era hora) pero aún no se sabe para que consola será, si para la XBOX360 o PS3.
Si quereis mas info sobre esta compañía os dejo una web que estoy haciendo sobre ella.
http://www.mistwalkergames.uni.cc/